Premio "Mi ciudad colonial",Trinidad-Cuba- Premio "Casatintas 2001".Miembro del T.F.L "Onelio J.C."

miércoles, 20 de junio de 2012

"Dilema del agua por todas partes" Fragmentos...

                                                                     
                                                                        I
Ella observa el cielo con desesperación, no solo porque acabe de caer alguna estrella, sino por el frío de la noche, que le agrietará la piel si se descuida: "Imagino que soy monotemática con la cuestión del deseo por cumplir, ya me duele esta posición y nada, todavía nada..."
Quiere recordar, es una manera de encontrarse al menos. Por eso no se resiste para volver allí, escucha las viejas canciones, divaga entre el pasado y lo incierto del futuro.
Serían las cinco, el calor golpea las paredes y todo su cuerpo que interroga frente al espejo. Detiene sus manos en el aire para balancearse con los ojos cerrados. Roza la piel por la cintura, necesita la lluvia. De las piernas brota un raro olor. Empieza despacio por evocar los miércoles en que lo encontraba como un desalojo de la memoria, perdido en lo infinito de los razonamientos. Y es que nunca comprendió porqué él se enredaba tanto...


                                                  II

Ella parecía luchar siempre contra el verde de la isla, añoraba un simple otoño. A su mente llega la avenida que recorrió tantas veces. Ahora no existe, hicieron un supermercado. En realidad nunca quiso volver, muchas lágrimas, demasiado para su gusto. Esos árboles fueron parte de su vida, en todo lugar el jodido verde; allí las hojas cambiaban de color, hasta caían en la época de lluvia y de ciclones cuando caminaba despacio, con aquella tristeza y el agua interminable por los huesos.
No sabe si echarle de menos o alegrarse porque no está. Al final uno se acostumbra a cualquier cosa. Abre la ventana para que entre la lluvia, ya es casi la hora, él siempre llega después de la cinco y empieza el mismo ritual, solo que ahora regresa con otra mujer y una cámara de vídeo. Estaba cansado por la misma rutina de todas las semanas...

                                                       III
Está en los límites, no sabe cómo reaccionar. Ya le duele todo el cuerpo. "¿Qué pasa? Te preocupas por tan poca cosa", dice alguien que no recuerda.
"¿Qué pasa?", se pregunta. Y la respuesta recae en la insistencia de la memoria, el tiempo ha pasado pero no acaba de adaptarse al cambio. No es fácil seguir reflejando en el mismo cuarto diversas imágenes en un espejo que no le pertenece.
Rebusca alguna forma en aquellas paredes apuntaladas de humedad y silencio. Un silencio cortado por la música, por los acordes del piano vecino de aquel de aquel señor triste, gordo, y ajeno a la quietud. Por quebrantamientos en el tejado de los gatos, por toda esa locura que añora y aborrece. Aunque fue la única en llenarse de valor para esperar el momento preciso...

                                                
                                                  IV

De qué vale tanta memoria, si siente un silbido lejano. Los días acentúan su ausencia como una pequeña mancha en la pared. Ya está cansada de salvaguardar su memoria. Es imposible reconocer que nada espera ya...

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